No tengo miedo

No tengo miedo de morir, si tengo la dicha de amar y ser amada plenamente; si tengo la fortuna de vivir por muchos años al lado de mi mejor amigo, con quien la vida fluye como un río, mi confidente y compañero de alegrías y tristezas; si puedo vivir con él, el amor de mi vida, conversaciones que no se agotan y abrazos que nunca terminan.

No le temo a la muerte si logro dejar una huella en mis hijos y nietos; si al final de cada día ellos piensan en mí y veo dibujar en sus rostros una sonrisa. Si mis dichos y frases se convierten en parte del léxico familiar, si algunas canciones los acuerda de mí, y si veo reflejado en sus corazones una gratitud genuina por la vida.

Moriré en paz, si la alegría con que viví mi vida sigue proyectándose en cada uno de los hogares de la familia. Si mi hermana sigue recordando nuestras carcajadas. Si mis sobrinos piensan que fui para ellos una segunda mamá. Si logré transmitir la liviandad que se siente el no tener ataduras materiales, el ser desprendido, el ser generoso con toda la gente, especialmente con los que menos tienen y están más cerca de nosotros.

Me iré de este mundo tranquila si puedo tener la entereza de vivir una enfermedad con optimismo, con paciencia y valentía. Con buen sentido del humor. Con agradecimiento hacia los demás por su compañía, dedicación y apoyo.

No tengo miedo de morir, si tengo la fe ciega de que cuando mi vida se apague estaré con Dios, y me encontraré con mis seres queridos que han partido antes que yo.

Y no tengo miedo de morir, si al final de mis días puedo cosechar todo el amor que sembré durante toda mi vida.

A mi madre, quien se fue de este mundo sabiendo que dejaba los corazones de su familia llenos de infinita gratitud por todo el amor que recibimos de ella, por la alegría con que vivió su vida, por la huella imborrable que dejó en nuestros corazones.
(Clarita de Pardo, mayo 16 de 1935- junio 15 2017)
Chile y Argentina 192

6 thoughts on “No tengo miedo

    • Pilar E. says:

      Hermosa y profunda reflexión sobre el amor generoso y libre de apegos. Es un gran homenaje a esa madre alegre, optimista y paciente que siempre dio lo mejor de sí aún en sus últimos días.

  1. Marcela Posada Uribe says:

    Que lindo Dianita, que la vida ejemplar de su mama, sea para mi un reto en poder dejar una huella tan profunda en mi familia, como la que ha dejado ella en la vida de ustedes.
    La quiere su prima, Marcela.

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